Unidad en la diversidad PDF Print E-mail

La Iglesia Católica busca siempre mantener la unidad en la diversidad de sus hijos, que están dispersos por todo el mundo y por los cuales está llamada a romper barreras de idioma, cultura y etnias para ofrecerles el mensaje de salvación contenido en los Evangelios de Nuestro Señor Jesucristo.

Y es gracias al cabal cumplimiento de este deber misionero que la Diócesis de Charlotte cuenta hoy por hoy con una comunidad hispana cada vez más integrada y organizada.


En 1972 comienza a figurar el Ministerio Hispano en esta la comunidad y tiene su origen en la necesidad creciente de atender a los fieles de habla hispana que emigran a este país en busca de un mejor futuro.

“Porque hay principalmente una barrera del idioma y la Iglesia encuentra la necesidad de adaptarse a los fieles y ofrecerles los servicios espirituales que ellos requieren en su propio idioma”, explica el Padre Fidel Melo Covarrubias.

Vicario del Ministerio Hispano en la Diócesis de Charlotte desde julio de 2010, el Padre Melo, como se le conoce en la comunidad, ha puesto en marcha un plan de trabajo que tiene como objetivo precisamente afianzar esta unidad en la diversidad.   

“Actualmente estamos empapándonos de las necesidades que hay en la Diócesis, ahorita  quiero conocer la realidad de la gente y del Ministerio para desde ahí intentar contribuir en un mejor acompañamiento de las comunidades hispanas en su vida de fe”.

Entre las acciones realizadas durante su primer semestre a cargo del Ministerio Hispano en la Diócesis de Charlotte, el Padre Fidel se ha enfocado principalmente a visitar a las comunidades y establecer un contacto mas estrecho con los distintos liderazgos y principalmente conocer de primera mano las necesidades a través de pláticas con los sacerdotes o clérigos.

“Y he encontrado gran entusiasmo, mucha esperanza, muchas carencias de servicios y, sobre todo, incomprensión, la gente no se siente totalmente comprendida, pero está buscando, no es realmente algo, negativo, más bien es parte del sistema social en que vivimos”, explica.

Y es que, asegura, “desde la fe se alimenta la esperanza de un mejor porvenir, tanto económico como espiritual. Porque Dios no deja solo a su pueblo y de alguna manera tendrá que haber una luz al final, tal como lo señala el mensaje de salvación de nuestro Señor”.

Un rostro cambiante

La Comunidad Hispana en la Diócesis de Charlotte está integrada por cubanos, portorriqueños y nicaragüenses, al igual que mexicanos y colombianos, sumando alrededor de 220 mil fieles. Una comunidad muy joven, al igual que el resto de la comunidad latina en los Estados Unidos.

“Al final de los 80’s se ve un notable crecimiento de la población hispanoparlantes en la zona oeste de carolina del norte, crecimiento que encuentra su máximo para la década de los 90’s”.

En 2010, añade el vicario del Ministerio Hispano, esta población se mantiene estable, excepto en los últimos años que en el proceso migratorio comienza a haber señales de que la gente se retira, aunque el vasto numero que entro sigue presente.

“Y el rostro de nuestra comunidad comienza también a cambiar y de ser totalmente de habla hispana en  la medida que pasan los años se va haciendo bilingüe con las nuevas generaciones. Incluso en materia laboral hay cambios y los rostros hispanos van pasando del campo y las fábricas a nuevos empleos y posiciones. Esos pequeños que nacieron aquí ya se están empleando en otros trabajos y con la educación van pasando del trabajo manual al intelectual”.

Ante esta cambiante realidad las necesidades se hacen más diversas, por ello es de destacar el trabajo de la Diócesis de Charlotte a favor de este segmento de su comunidad: “es una de las que más recursos económicos dedica a la comunidad hispana en todo Estados Unidos, asignando un coordinador en cada vicariato y abriendo una oficina central de ministerio hispano en el mismo cerebro de la Diócesis (cancillería)”.

Además, explica el Padre Melo, “debido a lo joven de la comunidad la nuestra es una de las pocas Diócesis que asigna un director de pastoral juvenil solo para los hispanos -posición hoy en día vacante-”.

Radiografía

Al día de hoy, la comunidad hispana en la Diócesis de Charlotte cuenta cada vez con más espacios y el número de parroquias que ofrece misas en español se incrementa. Ya son más de 90. Y en los 10 vicariatos que componen la Diócesis, los fieles pueden recibir preparación pre-sacramental: catecismo para primera comunión, confirmación, matrimonios. Además de diversas herramientas de formación y evangelización.